El PP ACUSA AL ALCALDE DE SILENCIAR A LA OPOSICIÓN PARA QUE NO SE HABLE DE SU GESTIÓN ECONÓMICA

• Amaya Fernández, portavoz, “tenemos el derecho y la obligación constitucional de fiscalizar la gestión del gobierno”

• El PP exige al Alcalde una rectificación inmediata del mayor ataque a la democracia local y la transparencia

31.octubre.14.- La portavoz del PP de Barakaldo, Amaya Fernández, ha exigido al Alcalde, el socialista Alfonso García, una rectificación inmediata tras su decisión “personalísima” de negar a todos los grupos municipales de la oposición el derecho a tomar la palabra en los asuntos del orden del día de las sesiones plenarias en los que se da cuenta de en qué y cómo se gastan los impuestos de los barakaldeses.

Los populares han explicado que ayer se vieron obligados a ausentarse del Pleno Municipal “por responsabilidad” para con la tarea de fiscalización y control que la legislación les atribuye como grupo municipal de la oposición. El detonante fue que el Alcalde les negó el derecho a hacer uso del turno de palabra en el punto del orden del día sobre las cifras y evolución del presupuesto. “Si fiscalizar es criticar y traer a juicio las acciones u obras de alguien, la portavoz popular se ha preguntado, ¿Cómo vamos a criticar, pedir aclaraciones y explicaciones o emitir juicio si ni siquiera podemos hablar? Si calláramos y fuéramos sumisos ante este atropello a la democracia local y a la transparencia, estaríamos abdicando ante los ciudadanos de nuestras responsabilidades y obligaciones”. 

Fernández cree que esta decisión del Alcalde tiene como única finalidad, cuando falta menos de un año para las próximas elecciones municipales, que los barakaldeses no se enteren de cómo se gestionan y a qué se destinan los fondos públicos. “Al silenciar a los grupos municipales de la oposición, el Alcalde secuestra el derecho que tienen los vecinos de enterarse y conocer la gestión económica del Ayuntamiento”.

Los populares han recordado que el Pleno Municipal es el único órgano del Ayuntamiento cuyas sesiones son públicas, es decir, que los vecinos pueden ver los debates y deliberaciones que se producen, bien porque asisten como público o bien porque siguen su desarrollo, a través de la web municipal.

Fernández ha recordado que “el negar el derecho de intervención a los concejales de la oposición es un hecho de máxima gravedad y no sucede en ningún Ayuntamiento del entorno. Además, no tiene precedente en los catorce años de vigencia del Reglamento Orgánico Municipal (la norma que regula el funcionamiento de las sesiones plenarias en el Ayuntamiento de Barakaldo). Con diferentes alcaldes socialistas y distintos Secretarios de la Corporación, los grupos municipales hemos intervenido, con un máximo de tres turnos, en todos los asuntos, tanto en los que se someten a votación como en los que no. Ahora, hay que decir que lo único que ha cambiado es la voluntad del actual Alcalde, pues Secretario y R.O.M. siguen siendo iguales”.

Por eso, los populares han registrado una moción en la que tras reprobar la actuación del Alcalde, solicitan que se garantice el derecho a intervenir de los grupos municipales. Además, presentarán otra iniciativa en la que solicitarán modificar el R.O.M. para que las sesiones de las Comisiones Informativas, de las Juntas de Gobierno Local y de las Mesas de Contratación sean públicas, es decir, que cualquier vecino pueda asistir.

“Estos quince meses del actual Alcalde en el cargo se han caracterizado por las continuas declaraciones públicas para dar apariencia de transparencia y participación, cuando en la práctica ha incumplido las decisiones adoptadas por la mayoría de la Corporación en el pleno; ha negado la presencia de vecinos/as en las comisiones informativas y ha denegado la inclusión de numerosas propuestas de la oposición en el orden del día el Pleno. Esta es la cara y la cruz, la apariencia y la realidad, de su mandato municipal”.

La portavoz popular ha exigido al Alcalde “una rectificación inmediata”, y parafraseando a Winston Churchill, le ha recordado que “las críticas no son agradables, pero son necesarias. Cumplen la misma función que el dolor en el cuerpo humano, llaman la atención sobre un estado poco saludable de las cosas”.